Óscar Hernández.-
Genaro García Luna no tuvo escenario propicio para su lucimiento en esta ocasión. El montaje mediático parece no haberle funcionado. Sus operarios, quizá sus agentes, no tuvieron el margen para ello y la oposición parece haberle propinado un severo golpe, el cual lo obligó a callar y salir del recinto legislativo de San Lázaro con la cabeza gacha, prácticamente corrido, como se lo dictara Porfirio Muñoz Ledo del Partido del Trabajo. El secretario de Seguridad Pública federal tuvo que irse con la acusación de ¡asesino! sobre sus cuestas. No hubo tiempo, quizá disposición, quizá argumentos, quizá elementos, para su defensa. No estuvo Felipe Calderón para darle el espaldarazo.
Durante su comparecencia en la Cámara de Diputados, el funcionario federal tuvo que aguantar de todo y de todos, como si realmente fuera culpable de todo lo que se le acusa. Las argucias de la fracción del PAN de acusar a los priistas de colusiones con el narcotráfico no funcionaron. Trataron de desviar la atención de la tribuna y los reflectores del vapuleado titular de la SSP federal, pero no lo lograron su cometido, más cuando tenían frente a sí a un funcionario que ya no daba para más. las respuestas ya no salían de su boca.
El presidente de la Cámara de Diputados, también panista, Francisco Ramírez Acuña, se vio obligado a abrir espacio a debate entre los legisladores para enfocar la atención hacia otro lado. Pero tampoco le dio resultado. Las acusaciones ahí estaban, la desacreditación de la política de seguridad del gobierno se había dado ya y ni como hacerse a un lado, pero las respuestas no llegaron; García Luna mantuvo su silencio en torno a ello.
El golpe más duro, tal vez por haber sido propinado en los primeros minutos de su comparecencia, se lo dio Gerardo Fernández Noroña, el “diputado incómodo” que a lo mejor por tener un lugar de privilegio en la mesa directiva, despertó mayor expectación. Lo llamó ¡asesino! y le repitió una y otra vez que era un corrupto y que no tenía por qué demostrarlo, aunque sí dio algunos datos de referencia para probar su dicho.
Culpó al secretario de Seguridad Pública de las muertes de civiles ocurridas en los retenes militares, durante el periodo de combate al narcotráfico, ya que las fuerzas militares -dijo- están bajo la conducción de García Luna. Preguntó si de los decomisos de dinero ha obtenido los recursos para pagar la casa donde vive, valuada en 7.5 millones de pesos, y otra propiedad de más de 20 millones de pesos que construye en Jardines de la Montaña, al sur de la ciudad, muy cerca de las oficinas de la Policía Federal.
A esas acusaciones se sumaron las del priista Alfonso Navarrete Prida quien subió a la tribuna de la Cámara de Diputados a exponer la visión del grupo sobre los resultados de la guerra contra el crimen organizado, que dijo se han frustrado. Dijo que las estrategias de seguridad pública y seguridad nacional están equivocadas y su fracaso escondido en el tercer informe presidencial, con "cifras preliminares".
Ante los gritos de ¡duro, duro! de la bancada de su partido, el diputado priista, quien se desempeñara como subprocurador en la PGR y procurador de Justicia del Estado de México, insistió en que en la guerra contra la delincuencia, "su única victoria", de García Luna, ha sido la salida del procurador General, Eduardo Medina Mora.
Como si algo le faltara a la sesión, el diputado del PT, Porfirio Muñoz Ledo, enojado dijo en la tribuna que el secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, evadió responder a los cuestionamientos que se le formularon por parte de las seis fuerzas políticas de la oposición en materia de combate a la delincuencia y fue cuando le espetó el "Salga del recinto", a quien llamó "convidado de piedra", casi dos horas después de que García Luna había dicho sus últimos comentarios, breves, a unos señalamientos del PAN, a su favor.
Con su acostumbrada alocución, Muñoz Ledo insistió en que el titular de la SSP no había dado respuestas a las preguntas que se le formularon, por lo que repitió su consigna, entonces que se retire, y recordó que "si no recibimos a su jefe, por qué recibimos a sus empleados". García Luna "dice vaguedades, no contesta nada y seis partidos han pedido aquí su renuncia; nosotros, el PT, ¡lo damos por renunciado!"
Luego de dos oradores volvió a la tribuna Muñoz Ledo, y encontró nuevamente a un García Luna inmóvil, inexpresivo, quieto, atento al pleno, y entonces el diputado petista lo llamó: "García Pinochet", por el uso de la fuerza que, dijo, despliega, y señaló: "García Pinochet para la vida de todos nosotros, y debe salir por la puerta por donde entró". “Por su propio decoro, abandone el recinto; no ha respondido nada, nada esperemos del que no ha respondido nada".
El PRD, por conducto del diputado Armando Ríos Piter, desaprobó la actuación de la Secretaría de Seguridad Pública, y aconsejó a García Luna: "tener dignidad y vergüenza".
Los panistas y sus argucias
Los panistas hicieron de todo para tratar de proteger al pupilo de Felipe Calderón. Pidieron en tribuna un minuto de silencio en homenaje a los miles de caídos en la guerra contra el crimen organizado. Dieron un espaldarazo al presidente Felipe Calderón, por le patriotismo y decisión con el que lleva a cabo la pelea por la seguridad de la población y acusaron al PRI de nexos con el narcotráfico, Incluso aludieron al ex presidente Miguel de la Madrid y casi lo invocaron para que estuviera presente y avalara sus dichos.
Advirtieron a los priistas que no aguantarán calumnias, ni chantajes a sabiendas de que ellos tienen el voto del que depende el paquete económico de 2010. La lucha en la tribuna desviar la atención del asunto central y quitarle la golpiza al secretario de Seguridad Pública, que nunca encontró las palabras para defenderse, más allá de repetir los datos que en la materia han dado a conocer como resultados de la lucha contra la delincuencia organizada, la cual fue desacreditada una y otra vez incluso pusieron un féretro y encendieron veladoras; desplegaron mantas con la leyenda "15 mil 361 muertos", acto de escena que el presidente de la Cámara de Diputados, pidió cambiar de lugar, para "no cubrir el escudo nacional".
Finalmente, después de casi ocho horas de presencia en el recinto legislativo, Genaro García Luna terminó su periplo. A las 18:55 horas, el presidente de la Cámara de Diputados, Francisco Ramírez Acuña, dio por concluida la comparecencia; habían pasado las descalificaciones de la izquierda, desde la cual se le demandó repetidamente que renunciara al cargo.








Bitacoras.com
Información Bitacoras.com…
Valora en Bitacoras.com: Óscar Hernández.- Genaro García Luna no tuvo escenario propicio para su lucimiento en esta ocasión. El montaje mediático parece no haberle funcionado. Sus operarios, quizá sus agentes, no tuvieron el margen para ello y la opo…..